Filosofía Institucional

 

Fundamentación
El mundo contemporáneo se caracteriza por un continuo y acelerado cambio en todas las esferas del quehacer humano, los avances tecnológicos superan por mucho nuestra capacidad de adaptación.


Nuestro país está inserto en un contexto internacional que se caracteriza por procesos de crecientes complejidades, dinamismo, flujo de información e interconexión en todos los ámbitos de la sociedad.


La educación requiere adecuarse a este escenario para poder cumplir su papel tanto en el sentido de formar profesionales altamente competitivos, creativos, emprendedores, con liderazgo, como el de ser un vehículo democratizador, de ascenso social, bienestar individual y compromiso con su sociedad.


Es imprescindible para la Universidad acentuar su liderazgo como motor de desarrollo. Para ello es necesario que sea capaz de proporcionar a sus estudiantes los conocimientos, actitudes, valores y herramientas que le permitan responder creativamente a los retos del mundo contemporáneo.


Los profesionales modernos requieren de una apropiación crítica e innovadora de los recursos tecnológicos, una visión clara de las oportunidades empresariales y de desarrollo que le ofrece su contexto, un manejo eficiente de los flujos de la información, una actitud de flexibilidad, transformadora. La polivalencia es un fenómeno que atraviesa el mundo de las profesiones contemporáneas, en todos sus niveles (locales, nacionales, privados, públicos, etc.) y ámbitos. El profesional debe ser una figura polivalente, capaz de integrar y dominar diversos instrumentos y conocimientos, al menos de manera básica. Este horizonte se complementa con la aparición de nuevos perfiles profesionales.

 

Por otra parte, la Universidad de nuestros tiempos, en los que una preocupación central es continuar desarrollando nuevas vías de obtención de bienestar económico y nuevas
tecnologías, tiene la gran responsabilidad de garantizar la formación de conocimientos,
habilidades y valores en los futuros profesionales, sobre la base de principios éticos,
metodológicos, conceptuales, pedagógicos y epistemológicos novedosos, que garanticen un desarrollo sostenible.
La comprensión de la educación como un instrumento fundamental de la política para la construcción de un desarrollo sostenible obliga a las universidades a trabajar en base a modelos pedagógicos que manifiesten una integración de lo cognitivo, las competencias y los modos de actuación profesional.
La educación universitaria debe estar orientada hacia el desarrollo sustentable y formar actitudes conscientes, así como un sentido de responsabilidad ética frente a estos temas. La educación hoy debe convertirse en Educación para la sostenibilidad y la mejora ambiental, en el más amplio sentido del término.

 

En tal sentido, es necesaria la adecuación de contenidos, habilidades y valores que se correspondan con la actuación del profesional, considerando el impacto de su actividad profesional sobre el medio y su protección con criterios de sustentabilidad.


La Universidad no sólo debe habilitar al profesional, debe formar también un intelectual  que influya éticamente, un intelectual portador de valores, de un espíritu crítico,  científicamente sustentado, capaz de denunciar el dogmatismo y profundizar en la identidad. 

 
Es preciso asumir nuevos conceptos de educación, desarrollar el compromiso social, la solidaridad y la cooperación con el objetivo de erradicar la pobreza.


Otro elemento fundamental es la Capacidad de Autoformación: pocas instituciones dedican recursos a la formación, por lo que el profesional debe aprender a aprender. El reskilling -entendido como el mantenerse al día, actualizarse en el uso del software, conocer las nuevas tendencias de la disciplina, etc.- es un factor fundamental de los nuevos entornos laborales.

 

Esta realidad plantea grandes retos a nuestra Universidad, que desde su fundación ha mantenido un fuerte compromiso con el desarrollo humano y social a partir de una concepción educativa múltiple, holística e interdisciplinaria.

 

Principios Institucionales

 

Complejidad e Interdisciplinariedad del conocimiento: La filosofía educativa de la Universidad de Tijuana incluye un posicionamiento epistemológico, esto es, respecto a lo que se entiende por conocimiento, partiendo de la premisa de que todo objeto de estudio se encuentra inmerso en una totalidad múltiple, dinámica y compleja,  que requiere atención a la interrelación entre la pluralidad de elementos de que está compuesta y que por lo mismo su comprensión requiere de una perspectiva basada en la flexibilidad mental, teórica y metodológica, así como la apertura al trabajo colectivo y a la interdisciplinariedad que evita la atomización del saber.

 

  • Formación integral para la transformación y el desarrollo social: El modelo pedagógico privilegia la formación de actitudes, valores, conocimiento, y capacidades en el estudiante que apuntan a la detección y solución de problemas dentro del ámbito de su profesión, y al desarrollo de ideas y propuestas innovadoras que le permitan ser un profesional emprendedor, con liderazgo, activo y transformador de su entorno, todo esto con plena conciencia de sus responsabilidades sociales y ciudadanas.

 

  • Modelo pedagógico dialógico, cooperativo y transformador: Se realiza a través de una estrategia académica en lo general y de enseñanza en lo particular, consciente del espacio socio histórico en que se sitúa, basada en el diálogo, la interactividad y la comunicación, el aprendizaje por proyectos, activo, colectivo y cooperativo, que posibilite formar profesionales con alta preparación técnica y amplias habilidades instrumentales, pero también con un desarrollo humano integral.

 

  • Autonomía: Una formación que sea la base para la toma de decisiones autónomas, reflexivas, críticas, argumentadas y responsables en torno a los problemas socioculturales, políticos y económicos de su comunidad y del mundo, y para ejercer  una ciudadanía responsable y libre, comprometida con el desarrollo, la democracia y la justicia social. Se trata de una formación holística, tanto profesional como humana.

 

Vocación social de la Universidad: La Universidad como motor para el desarrollo social, la producción y difusión del conocimiento en general y en especial de aquel que es relevante para su contexto social. La extensión universitaria para la recuperación del rol social de la Universidad en la construcción activa de su entorno; con atención a las necesidades de los diversos sectores y grupos de la población, desde niños hasta personas de la tercera edad, desde obreros hasta ejecutivos, desde funcionarios públicos, hasta hombres de negocios.

 

Educación para el desarrollo sustentable.  La educación ambiental para la sustentabilidad es una línea de acción priorizada de la universidad, con vistas a incrementar la participación social, la percepción y la actuación en torno a la conservación, protección y restauración ambientales.

 

  • La Investigación, una actividad sustantiva de la Universidad: Investigación estrechamente articulada con las actividades docentes, y que prioriza el estudio de problemáticas relevantes para su entorno, identificadas colegiada e interdisciplinariamente. La difusión y socialización del conocimiento dentro de los ámbitos relevantes es un requerimiento de la práctica investigativa dirigida a la transformación social.

 

Actualización curricular continua: Renovación de los objetivos, perfil de egreso y de contenidos temáticos de los programas de estudio, con el fin de generar conocimientos, habilidades y actitudes en los estudiantes para que sean capaces de responder a los cambios de su entorno, apoyándose en los avances de sus disciplinas.

 

  • Carácter colegiado de las decisiones académicas: Mediante academias disciplinares e interdisciplinarias y la vinculación con los colegios y asociaciones de profesionales.

 

  • Eficiencia organizativa y cultura organizacional: Procesos comunicativos institucionales sobre bases de respeto y eficiencia; Gestión de Información que posibilite un acceso rápido, directo y eficiente a los recursos informativos y a las decisiones de las autoridades académicas y administrativas, respetando los flujos de información establecidos en la estructura organizacional de la institución.

 

Formación y actualización académica continuas: Para responder a los cambios del entorno y a las tendencias de las disciplinas.

 

  • Dimensión cultural de la Universidad: La Universidad como promotora cultural y del desarrollo integral de la comunidad.

 

  • Libertad de cátedra: Derecho a ejercer la docencia y la investigación con libertad, es decir, sin verse limitado por doctrinas instituidas.

 

  • Enseñanza vinculada al entorno: Salir del espacio reducido del aula, vinculando la enseñanza con los espacios y momentos concretos en que se desarrollan los fenómenos sociales y culturales estudiados, para favorecer la observación y la intervención del estudiante en los mismos, a través de la educación por proyectos, esto es, el trabajo en función de propuestas de solución a problemáticas concretas.

 

La Universidad, espacio de debate: La Universidad como espacio de diálogo argumentativo y de creación colectiva del conocimiento.

 

  • Interdisciplinariedad. Necesidad de que el estudiante domine la discusión epistemológica acerca de la constitución del objeto de estudio de su disciplina, que le permita percibir la complejidad de las interrelaciones que lo constituyen y la importancia de la mirada de otras perspectivas y disciplinas para su adecuada comprensión. La formación interdisciplinar no es solo el resultado de la adquisición de conocimientos de distintas disciplinas, sino la apropiación de la mirada y metodología de diversas ciencias, como manera de acercarse a la complejidad de los objetos de estudio.

La Universidad privilegia un diseño curricular que atiende a la interdisciplinaridad, como resultado de su vinculación con la realidad social, esto es, que los conocimientos, habilidades, actitudes y competencias que generen, estén ligados y siempre atentos a las problemáticas relevantes del entorno social. Este diseño se distancia del enciclopedismo curricular para acentuar la dimensión investigativa y práctica de la formación y la adquisición y producción de conocimientos relevantes para la solución de problemas concretos.
La interdisciplinariedad es además de una actitud mental, una actividad resultante de la curiosidad que genera el desarrollo humano integral y el compromiso con la problemática social. La interdisciplinariedad le permite a la Universidad su continuo cambio y adecuación a los nuevos contextos y demandas sociales.

 

  • Universidad High Tech. Equipamiento tecnológico de primer nivel, elevado acceso, y uso eficiente de los acervos de información y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en el marco  de una racionalidad tanto cultural como instrumental.
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  • Visión reflexiva y autocrítica del proceso educativo. La evaluación y auto evaluación permanentes, como procesos de actualización y mejoramiento continuos.  

 

Vínculo estrecho entre la Universidad y el sector empresarial y productivo. El espacio universitario como espacio laboral para los alumnos, tanto en la docencia, a través de la residencia académica, como en las actividades administrativas, de difusión y promoción.

 

Estrategias diversas de financiación como vía para elevar la eficiencia de las funciones sustantivas de la Universidad.

 

 

Misión y Visión

Filosofía Institucional

Mensaje del Rector

 

diplomados

 

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